Ana Fernández García

Asfalto, tierra… Tipos de superficies para tu entrenamiento de Running.

Running Termaria

El paseo marítimo, los campos de la Torre de Hércules, son diferentes superficies en las cuales puedes calzarte tus zapatillas y disfrutar de tu entrenamiento de Running.

Para saber un poco más sobre los diferentes tipos de superficies, sus pros y contras, las describimos a continuación para que puedas comprobarlo durante la práctica deportiva.

 

La cinta que nos suele llevar a esas primeras zancadas.

Puede que  sea tu aliada durante el invierno o en tus primeras zancadas.

Normalmente tenemos la ventaja que en ella regulamos velocidad, pendiente, `contabiliza´ el gasto calórico, estima tu FC .Es una superficie donde se puede ver reducido parte del impacto ya que la fase de extensión es asistida por el tapiz.

Necesitas en mayor medida el control de tu equilibrio, y mantener una muy buena hidratación durante la práctica, ya que se puede encontrar en zonas cerradas donde la temperatura es más alta o aumenta la humedad del ambiente. Recuerda que una buena hidratación debe estar presente en cualquiera de los terrenos.

 

Caminos terreno cariado: tierra, arena, gravilla…

Nuestros aliados para un terreno variado donde podemos trabajar con diferentes ritmos. Esto implica un gasto energético mayor. El impacto en nuestras articulaciones se verá reducido y la probabilidad de lesiones será menor.

La práctica de running en estas superficies nos proporcionará mayor comodidad y menor esfuerzo a nivel psicológico ya que puede llegar a ser muy gratificante. Antes de lo que esperas tu entrenamiento terminará y tendrás la sensación de que se te ha quedado corto 😉

En algunas superficies, por cuestiones de formación de lama, acumulación de hojas, piedras… podemos necesitar un calzado orientado hacia el Trail, y más adecuado para este tipo de terreno, evitando esguinces o caídas.

 

El asfalto: ese terreno conocido.

El mayor porcentaje del terreno que tenemos cercano es asfalto.

Son espacios seguros, próximos y accesibles pero es la superficie que mayor impacto transfiere a nuestras articulaciones, sobre todo cuando nos estamos iniciando en la práctica deportiva.

Deberás equiparte con un buen calzado deportivo para la práctica, respetar zonas como carril bici, semáforos, hacer uso de material reflectante y tener cuidado con terrenos irregulares, aceras o superficies resbaladizas.

 

Pista.

Puede ser una desconocida para la mayoría de vosotros pero es una superficie que puede ayudarte en tus entrenos.

De material sintético, la mejor aliada para trabajar distancias fijas, series, velocidad.

El riesgo de lesión en esta superficie es menor pero no debemos de correr distancias largas en la misma y hay que evitar desequilibrios a nivel muscular o sobrecargas articulares.

En días de lluvia es necesario calzado adecuado de “clavos´´ para el que se necesita una adaptación.

 

Zonas verdes: campo.

Superficies amenas, blandas, absorben el impacto y  fortalecen tu musculatura.

Necesitarás conocer el espacio antes del entrenamiento. No deberán ser terrenos muy irregulares o que desconozcas. Pueden existir agujeros! Evita esguinces u otras lesiones!

En zonas poco iluminadas podrás hacer uso de un frontal evitando la práctica de la actividad si ves que la iluminación es escasa y puede suponer un riesgo.

Cuidado con nuestros días de lluvia porque estos terrenos se vuelven resbaladizos.

 

Arena: el verano y la playa.

Dos tipos de superficies y disfrutando del espacio.

Limitándonos sólo a hablar de esta superficie como espacio, ya que nos puede dar muchas funciones para trabajo de manera específica, mencionaremos lo más básico:

Es un terreno irregular con bajo impacto para nuestras articulaciones, fortalecer a nivel muscular y puede ser aliado en procesos de recuperación.

Debemos correr calzados con nuestras zapatillas deportivas, el trabajo descalzo se puede incluir dentro de los entrenamientos de manera más específica (fortalecimiento, movilidad, readaptación…)

Al ser terrenos irregulares con inclinaciones debemos trabajar en diferentes direcciones consiguiendo el equilibrio del mismo. Cuidado con las zonas demasiado blandas ya que afectará a nivel de tobillos pudiendo provocar lesiones en el tendón de Aquiles.

No te olvides de la protección solar, uso de gorras, visores o gafas así como de extremar precauciones en horas de mayor exposición solar.

 

Sigue disfrutando de cada espacio!