¿Qué puede hacer Pilates por mí?

Si leemos algún libro o articulo de pilates seguramente nos encontremos con una serie de términos que, por su importancia durante la práctica, son considerados como principios fundamentales. Concentración, control, centro, fluidez, precisión, respiración, alineación, integración y elongación, son algunos de estos fundamentos que, a primera vista, evocan grandes beneficios para quienes se adentren en la actividad. Sin embargo, ¿En que puede ayudarnos realmente Pilates?. Estos son para mí algunos de los motivos por los que recomiendo su práctica.

  1. Nos enseña a movernos. A menudo la gente acude a clase buscando “mejorar su postura”, algo completamente válido, sin embargo debemos desterrar la idea de inmovilidad asociada a este término.  Tal y como dice Busquets en el prefacio de Las cadenas musculares, “el movimiento es vida”, incluso la mejor posición a la que podemos optar, mantenida por un largo período de tiempo acabaría ocasionándonos problemas. El cuerpo humano está diseñado para moverse, lo necesita para mantener un estado correcto de salud a todos los niveles. La clave está en hacerlo de forma correcta, en lo que se refiere a la técnica, rango y dosificación de los movimientos, ya que el exceso, o la mala ejecución también originan problemas.
  1. Asegura una correcta movilización de los distintos segmentos corporales, lo que evita la rigidez y la pérdida de funcionalidad que a la larga acarrea lesiones de distinto tipo. Con ello favorece el riego sanguíneo, lo que ayuda a la correcta hidratación y reparación de tejidos, algo de especial interés sobre todo en estructuras de poca vascularización como los discos intervertebrales.
  1. Mejora nuestra estabilidad, o lo que es lo mismo, nuestra capacidad para mantener los distintos segmentos corporales alineados y controlados tanto en la estática como durante el movimiento. La mayor parte de los problemas de espalda, por ejemplo, derivan o están relacionados con déficits de estabilidad ya que un exceso de movilidad también puede ser peligroso.
  1. Nos proporciona control sobre nuestro cuerpo. Aunque los dos términos anteriores parecen contradictorios no lo son. Debemos de distinguir entre estabilidad y rigidez, ya que si bien la rigidez estabiliza un segmento corporal, lo hace a consta de inhibir o limitar su movilidad, algo que repercute de forma negativa tanto en ese segmento como en los contiguos. El concepto de estabilidad se refiere más al control de las distintas partes de nuestro cuerpo en términos de capacidad  y propiocepción, integrándolas en un todo unitario que parte del centro o “core” y se extiende hacia las extremidades en una concepción holística de todo el organismo. Buscamos aportar estabilidad a nuestra libertad de movimientos, no rigidez a nuestro cuerpo, asegurando al mismo tiempo, control, fluidez y precisión a los mismos.
  1. Nos enseña como respirar. El control de nuestro cuerpo comienza por la acción más fundamental de la vida, la respiración. El ajetreo al que nos somete la sociedad actual a menudo nos limita hasta en lo más fundamental. Los beneficios que se derivan de un gesto respiratorio armonioso y completo son innumerables. La práctica comienza siempre en este punto, aprendiendo a utilizar nuestro diafragma y a coordinarlo con los movimientos. El de la respiración es el primer y último principio, algo que siempre podemos y debemos mejorar.
  1. Desarrolla la concentración, la imaginación, la intuición, ya que casi sin darnos cuenta nos encontraremos centrados en nosotros mismos, coordinando la respiración con nuestros movimientos a un ritmo lento y controlado, escuchando y siendo conscientes en cada momento de lo que le está sucediendo a nuestro cuerpo. Todos deberíamos de sacar unos minutos al día para alejarnos de los problemas cotidianos, respirar hondo y recargar pilas, ¿por qué no en clase?.
  1. Ayuda a mejorar nuestra calidad de vida. Este es para mí el mayor beneficio de la práctica de pilates, la capacidad de transferir a nuestro quehacer diario lo que aprendemos en las clases. En realidad no son necesarias, ni recomendables, muchas sesiones a la semana, con una o dos espaciadas entre ellas tendremos suficiente si somos capaces de luego extraer información necesaria para saber cómo movernos y colocarnos durante el resto del día.

Siendo sinceros, ni dos, ni tres ni seis horas de entreno a la semana van a hacer milagros por ti, pero, imagínate un entrenamiento que durase todo el día. A eso es a lo que aspiramos en nuestras clases, a proporcionar a los alumnos no solo ejercicios, sino el conocimiento necesario para poder mejorar y cambiar su vida. Os espero en clase y ya sabes, no dejes de moverte.

Fernando Ferreira

Entrenador Personal NSCA-CPT, entrenador de Fitness y Musculación por la IFBB-FEFF y APECED. Instructor avanzado de Bodypump y Bodycombat e instructor certificado en Bodybalance y CXWORX. Cinturón negro 4º Dan, entrenador nacional de Taekwondo por la Federación Española de Taekwondo, Cinturón negro 1er Dan y monitor de Kickboxing por la FEK – WPKA .Curso de Medicina deportiva y rehabilitación funcional por la UEM. Llevo vinculado al deporte desde muy niño, diseñé mi primer entrenamiento con solo doce años y desde entonces supe que era lo que quería hacer. Llevo impartiendo clases y formándome desde los diecisiete en numerosas disciplinas y en distintos ámbitos. Artes marciales, boxeo, pilates, ciclo indoor, actividades dirigidas, entrenamiento personal, y un largo etcétera con un nexo común, enseñar y aprender. #Nodejesdemoverte

1 comment

  1. Petra   •  

    Hola. Gracias por el artículo. Os recomiendo que paséis por el SportCentral.com, un portal deportivo donde se puede encontrar a un amigo para hacer deportes. http://www.sportcentral.com/ Saludos. 🙂

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