Falsos mitos y creencias: El “Crunch” abdominal

Es quizás el ejercicio más popular y conocido en el mundo del fitness. Realizado desde hace décadas por jóvenes, adultos, personas mayores, hombres y mujeres, este singular ejercicio se ve asiduamente en colegios, clubes deportivos, gimnasios e incluso en el ámbito doméstico.  Sin embargo, es a su vez uno de los ejercicios peor realizados técnicamente y en torno a éste, existen una serie de mitos que aquí expondremos, y que a su vez trataremos de resolver…

¿Qué es el “crunch” abdominal?

Es un ejercicio de flexión de la columna que se realiza tumbado boca arriba y con las rodillas flexionadas, en el cual el principal músculo solicitado es el recto anterior del abdomen.

A continuación citamos algunos de los mitos que se han ido asentando en la sociedad actual desde tiempos “inmemorables”, y que han llegado a convertirse en “verdades absolutas”:

  • “Hago abdominales para perder esta grasa que me sobra en la barriga”

A día de hoy no existen casos reales de gente que consiguiese reducir su porcentaje de grasa haciendo abdominales. Ni Cristiano Ronaldo haciendo 25.000 abdominales al día podría conseguirlo si solo hiciese abdominales y no cuidase su alimentación o acompañase su rutina de fortalecimiento abdominal con un adecuado trabajo cardiovascular.

Además, ten en cuenta que el cuerpo humano no está preparado para reducir el porcentaje graso de forma localizada (al menos no por métodos naturales), con lo cual debes recordar que en el momento que la grasa de tu abdomen empiece a desaparecer será porque también lo está haciendo en el resto del cuerpo.

Por lo tanto, si tu objetivo es reducir tu porcentaje de grasa corporal, céntrate en realizar ejercicios más globales y mantenidos en el tiempo que te ayuden a aumentar tu consumo de calorías.

  • “Con el crunch conseguiré reducir mi perímetro abdominal”

Ésta puede ser una verdad a medias, y a continuación explicaremos  por qué.

Si quieres reducir el contorno de tu zona abdominal, básicamente deberás centrarte en 2 objetivos; por un lado reducir tu porcentaje de grasa general y por otro, mantener tu faja abdominal natural (músculo transverso) con un tono adecuado. Si no consigues al menos uno de estos 2 objetivos olvídate de reducir tu perímetro abdominal. De hecho, en ocasiones un exceso de carga puede provocar cierta hipertrofia a nivel de la musculatura del recto anterior que ocasione el resultado contrario al esperado.

  • “Engancho los pies en las espalderas para poder hacerlos bien”

Y si además te agarras con las manos a una cuerda que te ayude a subir todavía los “harás mejor”, sobre todo si entendemos “hacerlos bien” como sinónimo de mayor facilidad. Pero en este caso particular si queremos hacerlos bien deberemos centrarnos en el aspecto técnico y ante todo en concentrar el trabajo en la musculatura que queremos trabajar (recto anterior del abdomen).

Con los pies enganchados en las espalderas o en cualquier otra parte (si un compañero te sujeta los pies por ejemplo), lo único que conseguirás será una ayuda adicional para la ejecución del movimiento, en donde intervendrán otros grupos musculares (principalmente el psoas ilíaco y el recto anterior del cuádriceps), que incluso pueden llegar a ocasionar lesiones y descompensaciones posturales.

  • “Hago 3.000 abdominales al día para conseguir un vientre fuerte”

Si tenemos en cuenta la velocidad de ejecución del ejercicio, los tiempos de recuperación y que alrededor de las 1.500 repeticiones seguramente tengas que parar para echar un trago de agua, y al mismo tiempo tenemos en cuenta que a 3.000 abdominales le corresponden alrededor de 1.000 repeticiones de trabajo compensatorio de la zona lumbar……… probablemente las 24 horas del día se te van a quedar justas.

En este caso concreto, hay un dicho que se adapta perfectamente a este tipo de pensamientos: “lo bueno, si breve, dos veces bueno”. Es preferible realizar pocas repeticiones bien ejecutadas, tratando de centrar el trabajo en la musculatura demandada y sin involucrar la participación de otros grupos musculares. De este modo el trabajo será mucho más efectivo y más seguro de cara a evitar posibles lesiones.

En el siguiente artículo trataremos de aportar las pautas apropiadas para la realización de este ejercicio de un modo más seguro y eficaz…

Víctor Rego

Licenciado en ciencias de la actividad física y el deporte por la Universidad de A Coruña. Fui entrenador de atletismo de categorías inferiores. Estoy ligado al mundo del deporte desde los 5 años y laboralmente desde el año 2006. Actualmente desempeño mi actividad profesional en Termaria Casa del Agua como instructor de sala y actividades, pilates y entrenamiento personal, siendo miembro del equipo de Termaria Running.

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