Doctor, doctor, me duele la espalda…

Doctor, doctor, me duele la espalda…

– Vaya usted a nadar

Hoy en día son muchos los casos de personas adultas que acuden a cursos para aprender a nadar por recomendación médica, debido a diversas patologías, hernias discales, lumbalgias, cervicalgias, etc…

Pero… ¿es realmente beneficioso aprender a nadar en estas situaciones?

Aprender a nadar partiendo de cero o adquirir un nivel técnico óptimo a partir de cierta edad no es tarea fácil y más aún si padeces de algún tipo de patología en la columna vertebral. Sí que es cierto que en el medio acuático debido a sus propiedades es difícil lesionarse, pero no imposible.

Si a tu patología particular además le sumas la tensión de no haberte metido nunca en una piscina profunda, y al proceso de aprendizaje de la técnica, el cual obviamente llevará un tiempo (en algunos casos años), el resultado serán sobrecargas por tensión, por errores en la técnica hasta que se vaya asimilando ésta y malas posturas.

Esto suponiendo que la persona se apunte a un curso de natación donde hay un monitor que planifica el curso e irá enseñando a la persona siguiendo unos contenidos y pautas ordenados lógicamente,… imagínense si esa persona va  a nadar por su cuenta y su nivel técnico es bajo, tendrá una probabilidad de agravar su lesión o de que aparezcan nuevas.

Como todo deporte cíclico la técnica en la natación juega un papel fundamental, con lo que es muy importante tener un cierto nivel en este sentido para no lesionarnos a la larga.

Mi recomendación en casos en los que hay lesiones de columna y no se sabe nadar o el nivel es bajo es la de apuntarse a cursos como Natación Terapéutica o Espalda Sana, en estos cursos en un principio no se enseña a nadar, pero su objetivo es la prevención y readaptación de las patologías de la columna vertebral a través de la actividad física en el agua (salud), y vamos a comentar los beneficios de este tipo de cursos en los que no es necesario saber nadar.

Entre las patologías de la columna vertebral que pueden verse beneficiadas en estos cursos destacan las desviaciones de columna (escoliosis, cifosis, hiperlordosis), problemas lumbares como hernias, lumbalgias, espondilolistesis, espondilólisis, etc.,..

Antes de comenzar el curso se realizará una valoración inicial por parte de los fisioterapeutas del centro y se elaborará un informe para que el monitor de estos cursos se adapte a cada usuario según su patología.

Los ejercicios que se realizan en el curso nos ofrecen una serie de beneficios al desarrollarse en el medio acuático:

  1. Mejora la higiene postural: Gracias a su ingravidez y flotación conseguimos descargar extraordinariamente la columna vertebral (a diferencia del medio terrestre) evitando lesiones por impacto y permitiendo así la rehabilitación tras una operación.
  2. Potencia el tono muscular: La resistencia que nos ofrece el agua hace que cualquier movimiento necesite de grandes grupos musculares, proporcionándonos así una tonificación adecuada.
  3. Mejora la circulación sanguínea: Debido a la acción térmica del agua sobre el cuerpo que produce una activación del sistema circulatorio y una relajación muscular.
  4. Mejora de la movilidad articular: El agua es un excelente medio para trabajar esta cualidad.

La natación es uno de los deportes más completos a nivel muscular y a la vez de los más saludables ya que dentro del agua se tiene un bajo impacto sobre las articulaciones, pero si buscas rehabilitación o prevención y no sabes nadar, tu opción está clara: Espalda Sana o Natación Terapéutica.

Ernesto de la Vega

Soy Licenciado en Ciencias de la Actividad Física y del deporte, entrenador de Baloncesto Nivel 2 y entrenador de Triatlón, entre otros. Actualmente desempeño mi labor profesional en Termaria, como instructor en sala de fitness, actividades dirigidas, actividades acuáticas, Boxeo, Pilates y entrenamiento personal.

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